Velocidad máxima en premios de F1

12 05 2007
Estos días he tenido que viajar en coche a Valencia, normalmente utilizo la autopista AP-7 que es de pago y en la que por casualidades de la vida trabajé como peajista durante dos veranos. A unos 110 km/h de media y a pesar del pésimo estado de la carretera, fui el más lento del lugar. Al parecer McLaren estaba haciendo pruebas y yo no me había enterado. Total, que no se porqué tanto revuelo respecto a las noticias de que la F1 podría visitar Valencia.

Distorsión del espacio-tiempo en la autopista AP-7

Pero ¿realmente vale la pena pisar tanto el acelerador?

Veamos, comparando una velocidad media de 120km/h frente a 140km/h obtenemos fácilmente que:
  • Por cada 100 km de trayecto, reducimos nuestro viaje sólo 8 minutos y 34 segundos.
  • La distancia de frenado aumenta un 26,5%, lo que se traduce en un incremento de 50 metros más en el mejor de los casos.
  • Aumentas considerablemente el consumo de gasolina, desgaste del motor, el riesgo a ostiartela, multas etc.

Y eso que estamos hablamos de velocidades medias, en realidad mantener 140 km/h es una auténtica locura porque como disminuyas habría que acelerar alcanzando como poco los 160km/h, que es lo que verdaderamente te encuentras por las autovías.

Mucha gente dice que con los coches y carreteras de hoy no pueden haber límites de velocidad de hace 20 años, que si las autopistas alemanas…
Esta gente no piensa en que se pasa realmente mal yendo por el carril “lento” a 120 km/h intentando no ser aroyado por estos Alonsos y rezando para no encontrarte con alguien circulando a 90 km/h. La eduación vial es algo que nos falla, allí si hay un límite lo respetan y si quieres adelantar también.

No hay que olvidar que son millones de desplazamientos los que se realizan y que un factor determinante en el que la actitud del conductor no es tan decisiva es el estado de las carreteras, pero esa es otra historia.

En resumen, a todos (me incluyo) nos cuesta respetar los límites pero aunque parezca mentira existen por nuestra propia seguridad.





Examen de conducir.

7 04 2007
Conforme están hoy las cosas, tienes que estar dispuesto a sufrir descarados abusos económicos para poder sacarte el carnet de conducir. El tema de las autoescuelas es algo que muchos de vosotros conoceréis pero, de momento, vamos a centrarnos sólo en el examen.

Jaime, que tiene (o tenía) un blog realmente sorprendente, me envía por email la queja de un peculiar examinador de Alicante. La verdad es que siempre se oyen historias de este tipo, sobretodo antes del examen. Uno llega a plantearse si esta gente se encuentra en estas situaciones de forma fortuita o por pura estadística.

Prácticamente un examen.

En la vida moderna es necesario el uso de esos artefactos demoníacos llamados, automóviles. Para ello se necesita una cosilla, un requisito banal, un carnecito que te dice si eres “apto” o no, por medio de un examen en el que evalúan tu capacidad de conducir o dar uso de los diferentes artefactos que pueblan el susodicho cacharro.

Para realizar un examen se necesitan 5 cosas, el coche, el profesor, el examinador y tu (el lila). Como en los timos, tu eres el primo, el timado, al que hay que engañar; el profe el gancho; el examinador el timador y el coche, un coche.

El examen consiste básicamente en una especie de ruleta rusa, sólo que en vez de 1 bala y 5 huecos, hay 5 balas. Los examinadores son las balitas, gente dedicada, a la sana labor de putearte en interesante abanico de posibilidades o directamente, caer en la negligencia criminal.

Mi “experiencia” consistió básicamente en pasar una mañana enterita (desde las 9:00 a las 14:00) bajo la lluvia con los pies calados y deseando cruzarme con la señora madre del examinador, aunque cuando lo vi, comprendí que para eso tendría que retroceder en el tiempo porque el hombre parecía un hermano mayor de Manuel Fraga.

Lo mejor de este hombre fue el hecho de que no aviso a nadie, y digo nadie de los horarios aproximados en los que realizaría el examen… Y es que por favor, el examinar es un arte, y no se pueden poner prisas ¿verdad?, quedarte bajo la lluvia durante horas por que no sabes a que hora te examinan y no te puedes arriesgar a un a ir a un bareto porque como no aparezcas por ahí te suspenden, es una gloria, la releche vamos.

Luego te enteras de que el hombre ha suspendido a dos en dos minutos, por que tenía que irse a desayunar, a las 1100 el buen hombre se va a desayunar durante casi una hora, pediría el especial de hipopótamo. Creo que si examinamos la constitución veremos que los funcionarios tienen el derecho a tocarse los cojones, y este hombre era escrupuloso a lo hora de hacerlo (no vaya a ser que cometa algo ilegal).

Después de eso me tocó a mí el examen, cuando entre al coche, le salude como dios manda, aunque, ya podría haber entrado desnudo, con una cresta en la cabeza que el hombre hubiese pasado totalmente de mí. Después de eso, tocó hacer el examen, ya sabéis como son: procura no saltarte ningún stop, a ningún peatón y listo, puedes tener siete faltas leves, que eso no importa una mierda.

En fin, durante el examen me hizo aparcar en un lugar reservado para taxis, lo que me dio la impresión de que ni siquiera el tío que me examinaba sabia de que iba el asunto, luego ocurrió algo que me hizo caer en la cuenta de que el que estaba equivocado era yo y no él. Veréis, sin darme cuenta cuando comenzó el examen me transmute mágicamente en taxista, salvo que en este caso, yo pagaba. Hizo que parara y se fue a su casa a comprobar no se que. Yo con cara de gilipolllas, en doble fila y mitad de su examen y el tio que se larga, te preguntas: joder ¿tan mal lo hago que ha tenido que irse? pero volvió (menos mal por que estuve a punto de salir y gritarle ¡cobarde, que no aguantas ni 5 minutos conduciendo yo!)

Finalmente y sin mas dilación fin del examen y pa’ casa que me se enfría el cocido. Dos suspensos después era el afortunado poseedor de un aprobado en el examen de conducir y, viendo lo que hay, comienzas a pensar que hay examinadores que van a al trabajo con un numero fijo de gente a la que van a aprobar o suspender, según le caigas bien o mal te aprueba. Fijo que aprobé, además de por conducir de puta madre, por saludarle a principio del examen.





Rotondas, las carreteras sin ley.

29 03 2007
Imagina que vas por el carril izquierdo de una carretera con dos carriles para el mismo sentido.
Ahora quieres tomar un desvío a la derecha, primero cambias de carril y luego tomas el desvío ¿no?, y todo esto utilizando los intermitentes.

Si quisieras seguir recto, tanto en un carril como en otro, no tienes porque dar ningún aviso ¿verdad?

Pues todo esto que parece una gilipollez tenlo en cuenta la próxima vez que entres en una rotonda ya que se considera igual.

En la práctica se recomiendan estos trazados para agilizar el tráfico:

Y recuerda lo más importante, la gente hace lo que le da la gana.





Badenes vs velocidad

21 02 2007
Ante la fiebre en estos últimos años de implantar badenes cada vez más altos, uno ya no sabe si tirar por medio del campo e ir mas tranquilo…

Empezaron con las rotondas o glorietas (de las que ya hablaremos) y ahora esto, ha llegado un punto en el que como está tan de moda da igual si cumple con las normas.

Usando el sentido común, uno se da cuenta de que la mayoría de estos “destroza-amortiguadores” no son normales y es que no conozco ninguno que se adapte a la velocidad permitida y señalizada en la mayoría de las travesías.

Para mejorar la situación, hay muchos que carecen de señalización alguna, incluso su deterioro normal provoca que en poco tiempo evolucionen a “mecago en el put…badén de los coj…

¿Quién no ha tenido nunca un susto con nuestros convexos amigos? Ya sea porque tú no los ves, por tu reacción inesperada o la del coche que tienes delante, son un peligro.

Y la gracia de toda esta “anarquía badenera” está en que no existe ninguna legislación vigente y nuestra querida DGT (ironía) parece importarle bien poco. Este furor incontrolado es responsabilidad de ayuntamientos en la mayoría de los casos.

La mejor solución sería la creación de una normativa a seguir por todos los municipios españoles que marque unas dimensiones para los badenes que permitan ser atravesados a una velocidad de 30-40km/h sin para ello tener que agarrarse al volante para no salir despedido.

Y por cierto, DGT, auténtico pánico me da cuando tengamos todos las amortiguaciones reventadas y el día que nos toque hacer una frenada de emergencia no respondan correctamente…

PD: Los de la Universidad de Alicante son directamente montañas.