Empezaron con las rotondas o glorietas (de las que ya hablaremos) y ahora esto, ha llegado un punto en el que como está tan de moda da igual si cumple con las normas.
Usando el sentido común, uno se da cuenta de que la mayoría de estos “destroza-amortiguadores” no son normales y es que no conozco ninguno que se adapte a la velocidad permitida y señalizada en la mayoría de las travesías.
Para mejorar la situación, hay muchos que carecen de señalización alguna, incluso su deterioro normal provoca que en poco tiempo evolucionen a “mecago en el put…badén de los coj…“
Y la gracia de toda esta “anarquía badenera” está en que no existe ninguna legislación vigente y nuestra querida DGT (ironía) parece importarle bien poco. Este furor incontrolado es responsabilidad de ayuntamientos en la mayoría de los casos.
La mejor solución sería la creación de una normativa a seguir por todos los municipios españoles que marque unas dimensiones para los badenes que permitan ser atravesados a una velocidad de 30-40km/h sin para ello tener que agarrarse al volante para no salir despedido.
Y por cierto, DGT, auténtico pánico me da cuando tengamos todos las amortiguaciones reventadas y el día que nos toque hacer una frenada de emergencia no respondan correctamente…
PD: Los de la Universidad de Alicante son directamente montañas.


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