No sé bien desde cuando ocurre pero hace unas semanas al abrir por segunda vez una botella de Coca-Cola, el tapón salió disparado y estuve cerca de llevarme un simpático golpe en la cara. Sin haberla agitado y sacándola de la nevera la presión que alcanzó fue la suficiente como para causar una lesión importante, más si te pega en un ojo.
Al parecer no fue un hecho puntual, comentándolo me dijeron que también les había pasado alguna vez y de hecho a los pocos días comprobamos que si abrimos rápidamente la botella sin prestar mucha atención, se consigue sin problemas. Arriesgando mi vida he realizado una reproducción de los hechos para que veáis que no exagero.
Aunque resulte sorprendente es 100% real y no hay truco. Cuesta creer que no me haya puesto a agitar la botella como un loco antes, si os fijáis cuando la abro no sale espuma, al contrario de lo que ocurre cuando lleno el vaso después. A partir de ahora tened cuidado con las botellas asesinas.

Joer con la botella!
VEssss, lo mejor es la bezoya
La próxima vez que abra una botella de Coca-Cola, me pondré el traje de buzo de mi abuelo que pesa 70 kilos y es de plomo.